Una historia real de Menorca
La historia real de cómo cumplí mi sueño náutico en Menorca (y lo que nadie te cuenta sobre comprar un barco de segunda mano). Te voy a contar una historia real, muy real, aquí mismo en Menorca, sobre ese
sueño que muchos compartimos: tener un barco propio.
Desde siempre he sentido una atracción especial por el mar. He sido asiduo del Club Nàutic de Ciutadella, del Club Marítimo de Mahón, del de Ses Salines en la bahia de Fornells e incluso del puerto de Addaia. No había excursión por la isla que no terminara con un paseo entre barcos. Caminaba en silencio por los pantalanes, disfrutando del ambiente marinero y soñando con que, algún día, uno de esos barcos sería mío.

Pero ya sabes cómo es la vida: en mi casa, igual que en la tuya, siempre hay otras prioridades más importantes antes que un capricho náutico. Aun así, cada vez que veía un barco —fuese un LLaut, una lancha, un velero o una neumática— corría a internet a buscar el fabricante y el precio…. Y ahí venía el susto: ¡¡los barcos nuevos son carísimos. Una auténtica locura.!!
Los barcos de segunda mano.
Un día me pregunté: ¿y si lo miro de segunda mano? Y ahí sí que me llevé una sorpresa:
Los barcos usados pueden costar una fracción de lo que vale uno nuevo.
El descubrimiento: la segunda mano es la puerta de entrada al mundo náutico para el común de los mortales.

Pocas cosas se deprecian tan rápido en sus primeros años y, aun así, siguen teniendo una vida útil larguísima si esta mendianamente mantenido. Este detalle del mercado de ocasión hizo que me atreviera, por fin, a verbalizar mi sueño. Y descubrí que era mucho más alcanzable de lo que creía.
Por menos de 5.000 euros podía encontrar un velero de segunda mano, con años encima, sí, pero totalmente operativo —“a son de mar”, como decimos los marineros—. bueno, Marinero a medias….
El mismo barco nuevo superaría fácilmente los 100.000 euros.
El día que cumplí mi sueño.
Y así fue: sueño verbalizado, sueño perseguido y sueño cumplido. Casi me sentía culpable, como si estuviera engañando al propietario.
Fue tan amable que incluso me sacó a navegar y me enseñó la larga lista de extras que llevaba el velero.
El barco estaba en el amarre de un amigo suyo que nos dejaba usarlo hasta final de mes. ¿Qué más se podía pedir?
Lo que pasó después… bueno, eso es otra historia. Pero te adelanto que el mes terminó y tuve que enfrentarme a la realidad del mundo náutico.
Lo que te voy a contar a partir de aquí.
Para que no tengas que pasar por lo mismo a ciegas.
Voy a explicarte:
– Cómo funciona realmente la depreciación de un barco. Te servirá para comprar con cabeza o para vender sin perder (mucho) dinero.
– Dónde comprar un barco en Menorca
– Las náuticas y puertos que puedes visitar para ver opciones nuevas o de segunda mano.
– Todos los trámites necesarios. Papeles, impuestos, transferencias, inspecciones… explicado de forma clara.
– El tema del amarre en Menorca. Lo más importante —y lo que nadie te cuenta— antes de lanzarte a comprar tu primer barco.
Continuará…