Jugar al golf en Menorca: la historia de alguien que descubrió un deporte que nunca imaginó disfrutar
Nunca había sentido el más mínimo interés por el golf.
Si alguien me hubiera preguntado hace unos meses qué opinaba de este deporte, probablemente habría respondido con una sonrisa: «Eso es para gente con mucha paciencia… y mucho tiempo libre.»
Reconozco que era uno de esos muchos prejuicios que uno arrastra sin saber muy bien por qué.
Sin embargo, Menorca tiene esa extraña capacidad de hacerte mirar las cosas desde otra perspectiva.
Llegué buscando calas escondidas, senderos junto al mar, gastronomía y tranquilidad. Lo que no esperaba era terminar con un palo de golf entre las manos.
La curiosidad por jugar al golf en Menorca
Todo empezó durante una conversación en una terraza.
Una pareja inglesa comentaba con entusiasmo lo agradable que había sido su mañana jugando al golf en Menorca. No hablaban de competición ni de hándicaps. Hablaban del paisaje, del silencio, de respirar aire limpio y de disfrutar del recorrido.
Aquello despertó mi curiosidad.
¿Y si el golf no era exactamente como yo imaginaba?
Mi primera visita al campo
Confieso que llegué algo nervioso.
No conocía las reglas, no sabía sujetar un palo, no sabia el vocabulario y estaba convencido de que iba a hacer el ridículo.
La realidad fue completamente distinta.
Desde el primer momento encontré un ambiente relajado. Nadie parecía tener prisa. Los jugadores se saludaban con educación, disfrutaban del recorrido y compartían consejos con absoluta naturalidad.
El paisaje hizo el resto.
Calles perfectamente cuidadas, árboles mediterráneos, el cielo azul y esa tranquilidad tan característica de Menorca hacían que el deporte casi pasara a un segundo plano.

Descubrí que el golf es mucho más que dar golpes a una pelota
Mi primera sorpresa fue comprobar que el golf no consiste únicamente en intentar meter una bola en un hoyo.
Cada golpe obliga a pensar.
Hay que calcular la distancia, el viento, la pendiente del terreno y, sobre todo, controlar los nervios.
Lo más curioso es que el verdadero rival eres tú mismo.
No importa tanto hacerlo mejor que los demás como mejorar un poco respecto al golpe anterior.
Esa filosofía me sorprendió.
Un deporte perfecto para desconectar
Vivimos pendientes del teléfono móvil, de las notificaciones y de las prisas.
Durante unas horas jugando al golf en Menorca olvidé todo eso.
Solo existían el recorrido, el sonido de los pájaros, el viento y la siguiente bola.
Entendí por qué tantas personas consideran este deporte una forma de relajarse.
¿Hace falta experiencia?
En absoluto.
Esa era una de mis mayores dudas.
Pensaba que todos los jugadores eran expertos, pero descubrí que todos habían empezado desde cero…
Con unas pequeñas indicaciones y muchas ganas de aprender es posible disfrutar desde el primer día.
No hace falta ser un gran deportista.
Solo tener curiosidad.
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Menorca parece hecha para este deporte
Hay algo especial en practicar deporte rodeado de naturaleza.
El clima suave durante gran parte del año convierte a la isla en un lugar ideal para iniciarse en el golf sin sufrir temperaturas extremas.
Además, el ambiente tranquilo que caracteriza a Menorca encaja perfectamente con la filosofía de este deporte.
Aquí nadie parece tener prisa.
Y eso se agradece.
Una experiencia que recomendaría
Nunca imaginé que escribiría estas palabras.
Sigo sin considerarme golfista.
Todavía me quedan muchísimos golpes por aprender y muchas bolas por perder.
Pero ahora entiendo perfectamente por qué tantas personas regresan una y otra vez a jugar al golf en Menorca.
No se trata únicamente del deporte.
Se trata de disfrutar del entorno, de desconectar de la rutina, de respirar aire puro y de dedicar unas horas exclusivamente a uno mismo.
Quizá esa sea la verdadera esencia del golf.
Y quizá, como me ocurrió a mí, solo haga falta darle una oportunidad para descubrir un deporte que nunca pensaste que acabaría gustándote.
Si visitas Menorca y buscas una actividad diferente, tranquila y en contacto con la naturaleza, tal vez sea el momento de acercarte a un campo de golf.
Quién sabe…
Puede que salgas pensando exactamente lo mismo que yo cuando terminé mi primera partida:
«¿Cómo he tardado tanto tiempo en probar esto?»
Si vas por la costa Norte de Menorca no dejes de pasar por Son Parc, entra, ve las instalaciones y pregunta…
AUTOR: G.A.
ACTUALIZADO: 7 Julio 2026
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