¿A quién beneficia realmente el cambio de tarifas del Polideportivo de Mahón?
Una medida que penaliza a quienes menos tienen.
El pasado mes de agosto, el Ayuntamiento de Mahón aprobó mediante un Bando Municipal un cambio significativo en las tarifas del Polideportivo Municipal. Entre las modificaciones más llamativas destaca la implantación de una matrícula obligatoria de 30 euros para nuevos usuarios. Según la administración, esta medida pretende evitar que la gente se inscriba y se dé de baja con frecuencia. Sin embargo, la realidad es bien distinta: esta decisión no soluciona ningún problema ciudadano y, en cambio, crea otros nuevos.
Una medida diseñada para beneficiar a la administración, no al ciudadano
La nueva matrícula de 30 euros supone, en la práctica, una barrera económica. Su objetivo declarado —reducir las altas y bajas frecuentes— se traduce en dos beneficios directos para la administración:
- Aumento de la recaudación, ya que cada nuevo usuario deberá pagar un coste fijo adicional.
- Reducción de la carga de trabajo, porque la medida desincentiva los cambios de inscripción, forzando a la gente a mantenerse apuntada o, directamente, a no apuntarse.
Desde un punto de vista organizativo, el Ayuntamiento gana por partida doble. Pero desde la perspectiva del usuario, especialmente del que tiene menos recursos, la situación es radicalmente diferente.
Los más perjudicados: quienes no pueden permitirse un servicio durante todo el año
Muchas personas se ven obligadas a alternar períodos de uso del polideportivo según su situación laboral, sus horarios o su capacidad económica. Para estos ciudadanos, pagar una matrícula de 30 euros cada vez que necesiten inscribirse es una penalización injusta.
La práctica deportiva municipal debería fomentar la salud, el bienestar y la igualdad de oportunidades. Pero con esta nueva norma, quienes no puedan permitirse cuotas continuas o quienes solo puedan acudir en determinados meses se encontrarán con un coste adicional que podría impedirles acceder al servicio.
Y hablamos de un servicio público, sostenido con dinero público, cuya misión debería ser justamente la contraria: eliminar barreras, no crearlas.
Un retroceso en la accesibilidad al deporte municipal
El cambio de tarifas del Polideportivo de Mahón no está basado en estudios previos sobre el impacto social de la medida. Tampoco tiene en cuenta las realidades económicas de muchas familias de la ciudad. Por el contrario, parece una decisión pensada para facilitar la gestión interna, aunque a costa de dejar fuera a quienes más necesitan opciones deportivas asequibles.
Con esta modificación, Mahón corre el riesgo de alejar parte de su población del acceso al deporte, en un momento en que la salud pública y la actividad física deberían ser prioridades absolutas.
¿Una oportunidad perdida para mejorar el servicio?
En lugar de implantar una tasa que dificulta el acceso, el Ayuntamiento podría haber optado por:
- Mejorar la gestión digital de altas y bajas.
- Implementar bonos flexibles para usuarios discontinuos.
- Estudiar alternativas que no penalicen a quienes tienen menor poder adquisitivo.
Pero ninguna de estas soluciones ha sido considerada.
Conclusión
El cambio de tarifas del Polideportivo de Mahón, especialmente la nueva matrícula de 30 euros, no responde a las necesidades de los ciudadanos, sino a criterios administrativos y recaudatorios. La medida perjudica especialmente a quienes tienen recursos económicos limitados, convirtiendo un servicio público esencial en un recurso más difícil de alcanzar.
Mahón necesita una política deportiva municipal que piense primero en las personas, y no en simplificar la carga de trabajo interna.
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