¿Faltan viviendas en España? La escasez de oferta que dispara los precios
ESPECIAL VIVIENDA | REPORTAJE 1 DE 6
España crea nuevos hogares a un ritmo superior al de construcción de viviendas. Sin embargo, la existencia de millones de inmuebles vacíos plantea una pregunta: ¿faltan casas o faltan viviendas disponibles donde las personas necesitan vivir?
Encontrar una vivienda para comprar o alquilar se ha convertido en uno de los principales problemas de muchas familias españolas. Los precios aumentan, la oferta resulta insuficiente en determinadas zonas y cada vez más personas encuentran dificultades para establecer su residencia habitual.
Pero ¿realmente faltan viviendas en España?
La respuesta la puedes encontrar en Actualidad, pero es más compleja de lo que parece. Aunque el país cuenta con millones de inmuebles, no todos se encuentran donde existe demanda ni están disponibles para quienes buscan un hogar.

España crea más hogares que viviendas nuevas
Uno de los principales desequilibrios del mercado inmobiliario se encuentra en la diferencia entre los nuevos hogares y las viviendas que se construyen.
Durante 2025, España registró aproximadamente 239.000 nuevos hogares, mientras que se terminaron alrededor de 94.000 viviendas.
Esto significa que, por cada diez nuevos hogares, se finalizaron aproximadamente cuatro viviendas.
El Banco de España calcula que el diferencial acumulado entre nuevos hogares y viviendas terminadas alcanzó unas 750.000 unidades entre 2021 y 2025.
Esta cifra no representa exactamente el número de viviendas que faltan, pero muestra la presión que soporta el mercado residencial.
Además, la demanda no depende únicamente del crecimiento de la población. La formación de nuevos hogares, las personas que viven solas y la reducción del tamaño medio de las familias también incrementan las necesidades de vivienda.
¿Por qué hay millones de viviendas vacías?
Según el Censo de Población y Viviendas de 2021 del Instituto Nacional de Estadística (INE), España contaba con 3.837.328 viviendas clasificadas como vacías, aproximadamente el 14,4 % del parque residencial.
¿Cómo puede existir escasez de vivienda con semejante cantidad de inmuebles sin ocupar?
La explicación se encuentra, en parte, en su distribución territorial.
Muchas viviendas vacías están situadas en municipios donde existe poca demanda, mientras que las principales dificultades se concentran en grandes ciudades, zonas turísticas y territorios con elevada actividad económica.
También existen propiedades que necesitan rehabilitación o que no están disponibles para su comercialización.
Por otra parte, la clasificación del INE se basa en indicadores de consumo eléctrico, por lo que una vivienda estadísticamente vacía no equivale necesariamente a una propiedad lista para alquilar o vender.
El problema no es únicamente cuántas viviendas existen, sino dónde están, en qué condiciones se encuentran y si resultan accesibles para quienes las necesitan.
¿Por qué no se construyen más viviendas?
Si existe una demanda elevada, parece lógico pensar que la construcción debería aumentar para cubrirla.
Sin embargo, edificar nuevas viviendas requiere suelo disponible, financiación, licencias urbanísticas, materiales y trabajadores especializados.
El Banco de España ha identificado diferentes obstáculos que dificultan que la oferta residencial responda rápidamente al crecimiento de la demanda.
Además, entre la planificación de una promoción y la entrega de las viviendas pueden transcurrir varios años.
Esto provoca que el mercado no pueda adaptarse inmediatamente a las necesidades de la población.
Los costes de construcción, la disponibilidad de suelo y los trámites administrativos serán analizados con mayor profundidad en el tercer reportaje de esta serie.

Menorca: viviendas disponibles frente a necesidades residenciales
En Menorca, el problema presenta características particulares.
Según datos del Censo de 2021 difundidos por la prensa insular, la isla contaba con 60.523 viviendas, de las cuales 37.619 eran viviendas principales. Además, se identificaban 8.969 viviendas clasificadas como vacías.
Estas cifras reflejan la importancia de diferenciar entre el número total de inmuebles y aquellos destinados a residencia habitual.
La insularidad, la actividad turística, las segundas residencias y las limitaciones territoriales condicionan el mercado inmobiliario menorquín.
Sin embargo, no todas las viviendas vacías o de uso ocasional pueden incorporarse automáticamente al mercado residencial.
Para conocer la situación real sería necesario analizar su localización, estado, uso y disponibilidad efectiva.
La pregunta fundamental es: ¿cuántas viviendas están realmente disponibles en Menorca para las personas que necesitan vivir en la isla durante todo el año?
Los datos censales de 2021 ofrecen una referencia, aunque no permiten conocer por sí solos la disponibilidad actual.
¿Construir más viviendas solucionaría el problema?
Incrementar la oferta puede ayudar a reducir la presión sobre los precios, especialmente en las zonas donde existe una demanda elevada.
Pero construir más no garantiza automáticamente que las viviendas resulten asequibles.
También importa su ubicación, precio y destinatarios.
La rehabilitación de inmuebles, la incorporación de viviendas infrautilizadas al mercado residencial y el desarrollo de vivienda protegida son alternativas que pueden complementar la construcción de nuevas promociones.
En Menorca, además, cualquier solución debe considerar la protección del territorio y la disponibilidad de infraestructuras y recursos.
Conclusión: no basta con contar viviendas
España necesita ampliar su oferta residencial en las zonas donde existe mayor demanda. Sin embargo, la solución no depende exclusivamente de construir más.
La distribución territorial, las viviendas vacías, los diferentes usos inmobiliarios y la accesibilidad económica también forman parte del problema.
En Menorca, conocer cuántas viviendas pueden destinarse realmente a residencia habitual resulta fundamental para plantear soluciones eficaces.
La cuestión no es solo cuántas casas existen, sino cuántas están disponibles y resultan accesibles allí donde las personas necesitan vivir.
En nuestro próximo reportaje analizaremos el segundo gran problema: los salarios y la pérdida de poder adquisitivo, para entender por qué tener trabajo ya no siempre garantiza el acceso a una vivienda.
Digital Menorca | Especial Vivienda — Reportaje 1 de 6
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AUTORA: Cristina M.
ACTUALIZADO: 27 de Octubre 2026
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