El 12 de octubre hablamos de América.
¿Pero sabias que, hace más de 250 años, Menorca ya había cruzado el Atlántico?.
Cada 12 de octubre España vuelve la mirada hacia América. Pero existe una historia americana que tiene un protagonista inesperado: Menorca. Hace más de 250 años, cientos de menorquines cruzaron el Atlántico rumbo a Florida y terminaron dejando allí una huella que todavía permanece.
Cuando se habla de la relación entre España y América, la historia suele comenzar en 1492. Sin embargo, la conexión de Menorca con el continente americano llegó mucho después y tuvo unos protagonistas muy concretos: hombres, mujeres y niños que abandonaron la isla en el siglo XVIII para buscar una nueva vida al otro lado del Atlántico.
Y aquella aventura acabaría convirtiéndose en una de las historias de emigración menorquina más sorprendentes.
De Mahón a Florida
La historia comienza en 1768, cuando el médico escocés Andrew Turnbull puso en marcha un ambicioso proyecto de colonización en la Florida británica.
Turnbull había recibido una enorme concesión de tierras y quería crear una colonia agrícola cerca de la actual ciudad de New Smyrna, al sur de San Agustín. Para conseguir trabajadores recurrió a diferentes lugares del Mediterráneo, entre ellos Menorca.
Así comenzó el viaje de numerosos menorquines hacia América.
No se trataba de una emigración convencional. Los colonos viajaban bajo contratos de servidumbre y estaban destinados a trabajar en la nueva colonia agrícola. Junto a los menorquines viajaron también personas procedentes de Grecia, Italia y otras zonas del Mediterráneo.
El proyecto terminó reuniendo a una comunidad muy diversa, pero los menorquines acabarían teniendo un papel fundamental en su historia.
Una colonia que terminó convertida en pesadilla
La aventura de New Smyrna estuvo muy lejos del sueño que se había prometido a los colonos.
Durante los nueve años que existió la colonia, las enfermedades, las duras condiciones de trabajo, la falta de alimentos y los conflictos con los responsables del asentamiento provocaron una enorme mortalidad.
Según el National Park Service, entre 1768 y 1777 murieron 704 adultos y 260 niños en la colonia de New Smyrna.
Los supervivientes terminaron rebelándose contra las condiciones en las que vivían y buscaron una salida.
En 1777, aproximadamente 600 personas emprendieron el camino hacia San Agustín. Recorrieron a pie unos 70 kilómetros hasta llegar a la ciudad y solicitaron protección al gobernador británico de Florida, Patrick Tonyn.
La petición fue aceptada.
Aquella marcha puso fin a la experiencia de New Smyrna, pero abrió un nuevo capítulo de la historia de los menorquines en América.
De una colonia fallida nació una de las comunidades de origen menorquín más importantes fuera de Menorca.

San Agustín: el lugar donde Menorca dejó su huella
Los aproximadamente 600 supervivientes que llegaron a San Agustín no desaparecieron dentro de la población local.
Se instalaron en la parte norte de la ciudad y comenzaron a trabajar como pescadores, agricultores, comerciantes, carpinteros, albañiles, artesanos y marineros.
Y llevaron consigo algo que terminaría siendo todavía más importante que sus oficios: su cultura.
Según el Florida Museum of Natural History, aquellos colonos hablaban catalán y contribuyeron a recuperar la presencia del catolicismo en una ciudad que durante el periodo británico había pasado a tener una fuerte presencia protestante.
La huella fue tan profunda que los descendientes de aquellos colonos continúan formando parte de la comunidad de San Agustín.
Y entonces ocurrió algo todavía más curioso
La historia de estos menorquines atravesó además varios cambios de soberanía.
Cuando llegaron a Florida, el territorio estaba bajo dominio británico. Pero en 1783 España recuperó Florida y San Agustín volvió a formar parte del territorio español.
Los menorquines permanecieron allí.
El Florida Museum of Natural History señala que, durante el segundo periodo español de San Agustín, más de la mitad de la población estaba formada por familias inglesas, menorquinas y estadounidenses recientemente llegadas.
Es decir, aquellos emigrantes procedentes de Menorca terminaron viviendo en una ciudad que pasó de manos británicas a españolas y, finalmente, en 1821, pasó a formar parte de Estados Unidos.
Y ellos siguieron allí.
Menorca sobrevivió al otro lado del Atlántico
Quizá la parte más sorprendente de esta historia sea que aquella comunidad no fue simplemente un episodio migratorio.
Los descendientes de los primeros colonos conservaron durante generaciones apellidos, tradiciones, gastronomía y elementos culturales vinculados a sus antepasados mediterráneos.
El National Park Service recoge apellidos de origen menorquín que todavía pueden encontrarse en la zona de San Agustín, entre ellos Pellicer, Triay, Usina, Pomar, Andreu, Benet, Pons, Oliveros, Bravo o Rogero.
Incluso hoy, San Agustín mantiene celebraciones relacionadas con aquella herencia menorquina.
La ciudad conserva así una pequeña parte de la historia de Menorca a miles de kilómetros de distancia.
Una historia que empezó en Menorca
La historia de los menorquines de Florida no tiene su origen en las grandes expediciones de conquistadores ni en las grandes decisiones de las cortes europeas.
Comienza con personas corrientes.
Familias que dejaron atrás Menorca en el siglo XVIII, atravesaron el Atlántico y afrontaron una experiencia durísima en una colonia que terminó fracasando.
Pero también es la historia de su capacidad para sobrevivir.
Aquellos menorquines caminaron hasta San Agustín para escapar de una situación que parecía insostenible y allí construyeron una nueva comunidad.
Más de dos siglos después, sus descendientes siguen formando parte de la sociedad local.
Por eso, este 12 de octubre, cuando volvamos a hablar de América, merece la pena recordar una historia mucho más cercana.
Porque Menorca también cruzó el Atlántico.
Y en algún rincón de Florida todavía quedan apellidos, tradiciones y recuerdos que cuentan que aquellos hombres y mujeres salieron de una pequeña isla del Mediterráneo llamada Menorca.
¿Sabías que una parte de Menorca terminó viviendo al otro lado del Atlántico?
AUTOR: A. Mar
ACTUALIZADO: Lunes 12 de Octubre de 2026
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Preguntas Frecuentes:
¿Cuándo llegaron los primeros menorquines a Florida?
Los primeros grandes grupos de menorquines llegaron a Florida en 1768 para participar en la colonia británica de New Smyrna.
¿Por qué fueron los menorquines a Florida?
Fueron reclutados por Andrew Turnbull para trabajar como colonos y trabajadores en su proyecto agrícola de New Smyrna.
¿Qué ocurrió con los menorquines de New Smyrna?
Las duras condiciones de la colonia provocaron una elevada mortalidad y, en 1777, unos 600 supervivientes huyeron a San Agustín.
¿Dónde se establecieron los menorquines en Florida?
La mayoría se estableció en San Agustín, donde trabajaron como agricultores, pescadores, comerciantes y artesanos.
¿Quedan descendientes de aquellos menorquines en Florida?
Sí. Los descendientes de aquellos colonos forman todavía una parte importante de la comunidad de San Agustín y conservan apellidos y tradiciones de origen menorquín. Florida Museum
